Archivado en: General | Etiquetas: Amor, Capítulo 2, Pareja, Relaciones, Ruptura
Digo esto al pensar que desde la última vez que escribí aquí, han pasado muchas cosas y en parte tiene gracia. Fue en Septiembre y por aquel entonces yo tenía novia. Porque ahora ya no la tengo. Después de 3 años 8 meses y 25 días. Si, podéis llamarme ‘pringao’ por ‘llevar la cuenta exacta’, aunque sepáis que es normal. La última vez que escribí aquí (que fue la primera) lo hice porque sentía una gran necesidad de empezar a escribir otra vez. Digo otra vez porque antes si escribía. La mayoría de cosas las perdí, y las otras se conservan en el fotolog que por aquél entonces (hace ya bastantes años, cuando no era un mar de mierda, y con perdón) actualizaba. Y bueno, ahora vuelvo a escribir porque después de que hace 3 días se acabara mi relación, puede que vuelva a coger la inspiración y las ganas de volver a escribir. Lo hago por mi, no por nadie, y asi se demuestra por el título del blog y porque como el mismo indica, no se lo he contado a nadie. No hace falta. Tampoco pretendo que nadie llegue a leer todo lo que pueda ir soltado aquí. No quiero ‘hacerme famoso’, solo quiero plasmar mis sentimientos, aquello que pienso. Es bonito escribir, y más aún si te llena por dentro y te ayuda, como es mi caso.
Este post simplemente lo uso para prometerme a mi mismo que esta vez si habrá un siguiente. Empieza una nueva vida para mi, y espero que esté llena de experiencias igual o mejores que las vividas hasta ahora. Tengo 21 años, soy joven y sobretodo, quiero disfrutar de mi vida.
Un día como cualquier otro un ser diminuto se decide a empezar. Lo tiene claro. o no tanto. Pero ya no importa porque el reloj que marcaba su hora ya ha enpezado, y como todos sabemos, el tiempo nunca se para. Puede que consiga hacer algo. Puede que no. Tampoco sabe si conseguir algo es la meta de su azaña recien enpezada. Aunque sí, todo tiene un fin. La verdad es que lo realmente importante es lo que el tiene que sentir. Expresarse es el camino de la mente para volar. Escribir es una forma de expresarse. Y así este pequeño indivíduo ha decidido volar escribiendo. Volar para sentirse libre. Volar para liberar las penas, para dar rienda suelta a la imaginación, volar por amor, volar por tristeza, volar por volar. Volar porque de alguna manera en su cuerpo hay algo que se lo pide, pero nunca se había decicido a hacerlo. Volar, porque sin volar, todos esos pensamientos se diluyen como lágrimas en la lluvia.
Ha dejado de pensarlo, lo ha hecho. Lo tiene claro. O no tanto.